¿Cómo perder 400 mil clientes al año? La Iglesia Católica – la corporación más grande del mundo con el peor marketing y RP.

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En el año 1910 2/3 de la población de católicos del mundo vivía en Europa, hoy esto es menos que 1/4 (Pew Research). Desde 1970 el número de fieles bajó en el Viejo Continente de un 38,5% a un 23,7% (World Christian Database). En Polonia, considerado tradicionalmente como un bastión del catolicismo, la Iglesia cada año pierde 400 mil fieles. El polaco–católico es un mito, tomando en cuenta que según las estadísticas de ISKK (Instituto de Estadísticas de la Iglesia Católica)  a la misa acude un 41%, y considerando otros factores (por ejemplo el conocimiento del Catecismo) este número bajaría considerablemente. Aunque el Vaticano está en Europa, el centro de la Iglesia hoy se encuentra en América Latina (lo que encierra, aparte de la estadísticas, la elección de un argentino como Papa).

Si tratamos a la Iglesia Católica como un negocio, entonces tenemos una estrategia de marketing fatal. Los clientes se van a mansalva, los vendedores no saben cómo vender o hace tiempo que olvidaron que su producto no cuadra con los tiempos de hoy, y las quejas de los clientes pocas veces se toman en cuenta. Los chinos dicen que lo mejor es aprender de los errores – ¿cuáles comete la Iglesia Católica que tanto pierde su influencia y de dónde viene esta falta de tolerancia para las acciones de sus representantes? Especialmente son perceptible las perdidas entre la generación más joven, o sea, la que pronto va a tener mucho qué decir. Un 80% de los que se van de las filas de la Iglesia son personas menores de 24 años.

FALTA DE LO PRÁCTICO

Europa desde hace varios años sistemáticamente se liberaliza y se diferencia étnicamente y religiosamente. El Vaticano no se ha dado cuenta que el rol de la mujer ha cambiado y ya no cuadra con el modelo patriarcal, según el cual ella debería ocuparse de la casa, y criar a los niños. Tampoco toma en cuenta la baja del número de los matrimonios; durante los últimos 10 años el número de polacos que vive en unión libre creció un 63%, y en la primera mitad de 2013 se casaron solo 64,1 mil parejas – un 12% menos que a las mismas alturas en el año anterior. Según el periódico Dziennik Gazeta Prawna es un record de la década. Es igual con la cuestión de la sexualidad, la cual en el modelo católico debería practicarse después del casamiento. Mientras tanto, casi la mitad de los de 18 años ya tuvo su primera vez (Organización Mundial de la Salud), y los polacos consideran el sexo prematrimonial y la convivencia con su pareja antes del matrimonio como un pecado menos importante que la glotonería. Los mandamientos de la Iglesia no cuadran con cómo la gente vive y cuales son sus necesidades, por eso limitan su libertad.

Solución: adaptarse a los cambios y tomar en cuenta que la Iglesia tiene que ir con el tiempo, y no el tiempo con la Iglesia. Implementar soluciones para problemas de parejas en unión libre que viven juntas. Actualizar el conocimiento sobre el concepto de virilidad y feminidad del 2013.

FALTA DE ACCEPTACIÓN

Un 70% de las europeas admite que usa una anticoncepción hormonal, con la cual la Iglesia Católica está en contra. Dependiendo de la fuente, un 10% de la población (Kinsey) es homosexual, lo que tampoco acepta la Iglesia, ritualmente definiendo el matrimonio de las personas del mismo sexo como una amenaza para la sociedad y presiona a los políticos que la prohíban. Pero eso, tiene un efecto contrario – durante el mandato de Benedicto XVI, España, Inglaterra y Francia se unieron a los países que legalizaron este tipo de relaciones. Sistemáticamente crece el número de divorcios.  Según los datos del demógrafo Dr. Piotr Szukalski de la Universidad de Lodz, incluso un tercio de los matrimonios de Polonia acaba divorciándose. De la información de GUS (Oficina Central de Estadísticas) resalta que en el 2010 en Polonia había más de 61 mil divorcios, y unos 10 años antes solo unos 43 mil. La Iglesia no opta por el divorcio aunque el modelo tradicional de matrimonio para toda la vida ya está por acabarse. Un 79% de los polacos apoya el in vitro, otra vez en contra de las indicaciones de las curias. La Iglesia quiere evangelizar retrocediendo el mundo a los tiempos que ya no volverán y por eso para muchas personas su significado en la vida personal y social es escaso o nulo.

Solución: encontrar lo común entre los conceptos contrarios sobre mantener la vida y los logros de la medicina moderna, y sobre esta base dar soluciones. Aceptar la diferencia y abrirse a las sociedades homosexuales.

FALTA DE MODERNIDAD

La gente sencilla no entiende o ni siquiera le interesa las ideas elevadas las cuales directamente no le conciernen. ¿Por qué? Porque o no resuelven su problemas, o son servidas de manera demasiado abstracta (por ejemplo la misericordia). La forma de aprender la religión, para un joven acostumbrado a la interactividad de los sentidos, tablets e Internet, es antigua y aburrida. El carácter elevado y oficial de la misa es para él difícil de digerir, y reprocharle los errores (mea culpa) en vez de darle un constructivo feedback, no cumple requisitos de una educación eficaz. Los casos individuales (La iglesia St. Casimir en Baltimore en EE.UU organiza partidos de basketball, la parroquia St.Louis en Clarksville eventos para familias con niños pequeños) no son suficientes para detener el declive. Hoy se gana a las personas con visión y enseñando herramientas eficaces de comunicación, lo que La Iglesia no hace.

Solución: Empezar a hablar con un lenguaje comprensible, más simple y adecuado para los jóvenes. Proclamar la visión e invitar a la gente a ella. Salir del negativismo y pesimismo a favor del optimismo y felicidad. Esto entonces también será emocionalmente la “Buena nueva”.

FALTA DE HONESTIDAD

Soy hombre y nada de lo humano me es ajeno – decía Terencio, sugiriendo que la gente, aparte de sus características especiales, también tiene debilidades con las cuales tiene que confrontarse. ¿Cuántos homosexuales hay en la Iglesia? El padre Jacek Prusak, psicoterapeuta y publicista, que trata esta cuestión, considera que el número más probable es entre 25 y 40 por ciento. Esto significa mucha sobre representación. Más de la mitad de los curas quiere tener esposa e hijo, y por lo menos 10% de ellos ya tiene descendencia – según los estudios sobre los cuales escribe la revista “Przekrój”. Tarde o temprano la Iglesia tendrá que aceptar – porque darse cuenta de esto ya debería haberlo hecho desde hace tiempo – que el celibato crea problemas, no los soluciona. Pero los datos están ocultos, lo que indica falta de apertura al diálogo. Al jugar el papel de la autoridad moral, la Iglesia se pone una zancadilla a sí misma, porque cada ejemplo de la brecha de sus reglas encontrado va a ser anunciado muy fuertemente. Y esto lleva a la pérdida de miles de fieles que no creen que la institución de cura sea un ejemplo de moralidad.

Solución: Pensar de nuevo la cuestión del celibato. Admitir los errores y pedir perdón. Encontrar las maneras adecuadas de expiación. Bajar del pedestal y empezar a mostrar debilidad y las maneras de vencerla.

FALTA DE SENSIBILIDAD

Las palabras suicidas del arzobispo Michalik sobre la pedofilia (“El niño busca amor, siente apego. Y atrae al hombre…”) u ocultar los problemas relacionados con ella desde años es una gota que derrama el vaso en el sentido del marketing. Cuando Lance Armstrong fue atrapado con dopaje, entonces se arrepentía en el más popular talk-show americano, el de Opray Winfrey, con lágrimas pidiendo perdón. El padre Gil, el monje de Dominicana sospechoso de pedofilia, evita los medios, por lo que – independientemente si es culpable o no – con su silencio provoca que la opinión pública tome la palabra en este asunto tan emocional. Los escándalos – sociales, sexuales y financieros – se pueden multiplicar y, estadísticamente, no hay más en la iglesia que en otras organizaciones. Pero la Iglesia juega el papel de moralizadora. Y es requerido que cumpla las palabras que anuncia. Esta falta de sensibilidad y de comprensión para asuntos sociales importantes y delicados golpea la cohesión de la Iglesia y le quita fieles.

Solución: cortar los lazos con criminales y pedir perdón por ellos. Admitir los errores. Enseñar ejemplos de acciones de la Iglesia con los niños eficaces y buenas. Reaccionar inmediatamente en el momento cuando ocurre una situación parecida.

FALTA DE ESPIRITUALIDAD

La misericordia, el amor, el perdón – pronuncia el Papa Francisco, la esperanza de la Iglesia, que a voz alta se contrapuso a las estructuras entumecidas. Se supone que la Iglesia tiene que enseñar a la gente cómo tienen que ser buenos, y tiene que evangelizar, es decir, propagar la enseñanza sobre Jesús y su vida. Así es muchas veces en la teoría – ya que en la práctica los temas sociales, políticos o financieros son muchas veces tocados en las homilías.

El cambio de generación llevó a otro estilo de la vida; los jóvenes viven más del momento e incitarles a explotar la espiritualidad a largo plazo es meter la pata. Si la Iglesia quiere empezar a recuperar a los fieles tiene que ocuparse de lo que supuestamente sirve. Y entonces la gente no tendrá que confundir la propaganda de partido con las enseñanzas de Cristo y no se encontrará en las iglesias con el odio.

Solución: apartarse de la gente que no representa a la Iglesia y hace más malo que bueno. Tomar firmes decisiones más rápidamente con estas personas. Apartarse de la política, regresar a los fundamentos de la evangelización.

FALTA DE COHESIÓN

El político Janusz Palikot en sus publicidades electorales utilizaba la imagen de un cura contando gruesos fajos de billetes. El mensaje que venía de esto es que quería enseñar la doble moralidad de la Iglesia la cual entrega una estampita a un pobre que realmente necesita ayuda. Esta estrategia le dio a Palikot un buen resultado en las elecciones, su fundamento fue enseñar el problema social relacionado con el conflicto en la línea del dinero–religión. Los obispos de Alemania advertían a los fieles que renunciaban a  pagar impuestos para la Iglesia, que no les iban a dar la comunión. Cientos de municipios en banca rota en España reclaman de la Iglesia la participación de las ganancias de las propiedades utilizadas con fines comerciales. La Iglesia polaca tampoco desprecia el dinero – las donaciones de los fieles traen anualmente 1,200 millones de PLN de ganancias; la Iglesia recibe del estado, en forma de dotaciones, casi 2 mil millones. Por eso los memes con los obispos en limusinas se difunden tan rápido en Internet, provocando la retirada de otros fieles.

Solución: salir del conflicto en la línea dinero–religión a través de una introducción de reglas claras acerca de las cuestiones financieras. Tratar a la Iglesia como una empresa (ya que es).

El polaco ya no es católico, igual que el europeo. Por ahora el latino lo es – pero tomando en cuenta la pérdida de fieles a favor del movimiento pentecostal, dentro de unos años se puede esperar un fenómeno muy parecido como en Europa. Y entonces la empresa más grande del mundo – con un portafolio actual de 1,200 millones de clientes (16% de población) – simplemente caerá. Es tiempo de realizar cambios. El Papa Francisco es su buen ejemplo.

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